El Real Oviedo

El Real Oviedo

Soy oviedista desde que tengo uso de razón, una forma elegante de decir que no recuerdo en qué momento empecé a serlo, o a tener una noción de lo que es el Real Oviedo o incluso el fútbol.

El fútbol

El fútbol para mí no es un deporte. De niño, jugué lo suficiente en el patio y en campos de sala, hierba y arena para constatar mi incapacidad natural, y mis pocas ganas de esforzarme para mejorar. Creo más en la predisposición que en el talento. Cualquiera puede alcanzar un gran nivel de competencia en cualquier cosa que se proponga, si la predisposición es adecuada. El talento empieza a notarse cuando el grado de competencia a alcanzar es la élite mundial, y cualquier futbolista que viva de ello está en la élite mundial de los jugadores de fútbol. El caso es que yo, ni talento ni predisposición para el fútbol.

Para mí, el fútbol es una cuestión comunitaria, identitaria, tribal. El fútbol se puede entender de muchas maneras. Para unos es simplemente deporte, para otros un entretenimiento, un espectáculo que normalmente se disfruta por televisión, o yendo a un estadio para los partidos grandes. Pero para otros como yo, es principalmente formar parte de una comunidad. Lo vivo prácticamente como una religión, sabiendo que no lo es. Es una cuestión de rituales, principios, sacrificios, y fé.

El oviedismo, mi tribu

Mi tribu es el oviedismo, los seguidores del Real Oviedo, y objetivamente está claro que no es mejor ni peor que las de los demás, pero por suerte hay muchas cosas en la vida que son subjetivas. Cada tribu tiene sus peculiaridades, su idiosincrasia.

Cuando el Oviedo pierde, sufro. Cuando gana, me alegra el día o la semana. No soy supersticioso… salvo en lo que atañe al Real Oviedo, en ese campo puedo creer en la influencia de cualquier fenómeno paranormal. Me pongo la camiseta del Oviedo todos los días de partido, porque si traiciono mi oviedismo en día de partido, eso de alguna manera podría influir en el devenir del partido. No siempre me la puedo poner, porque esta sinrazón se desarrolla dentro de los límites de lo razonable.

Tuve mi época activista, en años oscuros de la entidad. “La entidad” es una manera de no decir club porque ya no lo es, pero no decir SAD porque es reducir al Real Oviedo a algo tan insignificante como es el capital social, es decir la pasta que destinó cada persona a hacerse con el control de una empresa y participar de sus beneficios. El Real Oviedo es mucho más. Es tanto, que yo llegué a empapelar la ciudad con carteles contra el consejo de administración, diseñados por mí a petición de los promotores de la idea. Fui en mi tiempo libre a redistribuir junto a otros, destornillador en mano, los pocos asientos azules que había inicialmente en el Carlos Tartiere del Parque del Oeste para que entre los asientos grises destacasen las letras REAL OVIEDO, y hacer de esa mole gris algo más nuestro. Formé parte de una peña, hice un tifo, cree bufandas, camisetas, pañuelos, para vender y financiar viajes a partidos o formas de protestar contra el máximo accionista.

Enlaces a páginas oviedistas

Lamentablemente la mayoría de lo que hay en internet sobre el Real Oviedo se encuentra en las redes sociales, pero existen páginas independentes más que interesantes.

RealOviedo.info
Información histórica del Real Oviedo: Datos, Récords, Anécdotas
Real Oviedo Culture Fans
Contracultura oviedista: vídeos, revistas, ropa…
Foro Real Oviedo
Foro no oficial para oviedistas